domingo, 3 de junio de 2007

Los nuevos profesores y su formación


El año pasado asistí a unas conferencias en las que dijeron la cantidad de pizarras digitales instaladas en el Reino Unido (200.000 unidades) y luego dijeron la cifra de España (700 unidades). ¡Esto sí que es brecha digital!

Las diferencias entre estos dos países no acaban aquí. En el Reino Unido todas las pizarras fueron instaladas por el gobierno central para mejorar el sistema educativo y además se formó al profesorado de manera homogénea.

En cambio en España, unas fueron instaladas por gobiernos autonómicos, otras directamente por los propios centros, otras por fundaciones, etc... Y con cada una de estas dotaciones se impartía (o no) un curso de formación: cada uno a su manera.

Esto demuestra que en España todavía no disponemos de un perfil claro de profesor con conocimientos TIC. Es más, en España el sistema educativo central todavía no tiene perfilado un modelo TIC para aplicar a centros educativos, a profesores y a programas de formación.

Evolución en las aulas


Todavía me acuerdo de las palabras del presidente de Educared cuando en una conferencia dijo que éramos profesores del s. XX, con metodologías del s. XIX, dando clases a alumnos del s. XXI. Me parecieron unas palabras que describían muy bien el panorama educativo actual.

Los alumnos son y seguirán siendo del s. XXI; los profesores todavía deben recorrer mucho camino para asimilar las nuevas tecnologías y adecuarlas al modelo educativo y convertirse en educadores del nuevo siglo; por último, la metodología: repleta de prejuicios y caracterizada por su inmovilismo.

Y pensar que es el profesor el que forma al alumno y lo prepara para desenvolverse en el mundo competitivo...

Brecha digital en el sistema educativo


Ese espacio, casi abismo, que puede diferenciar un país de otro, un sector de la población de otro, un colectivo de otro, en el uso de las nuevas tecnologías de la información es algo más serio de lo que parece.
Las tecnologías de la información han penetrado en la vida del ciudadano, de las administraciones, de los profesionales, y también en el sistema educativo. Sin embargo, no ha sido un hecho homogéneo, igual para todos y bien planificado.
Sin todavía saber realmente si las nuevas tecnologías ayudan al proceso de aprendizaje de los alumnos, el sistema educativo está viviendo una gran revolución metodológica. Desde hace 15 años, profesores a título individual han ido incorporando los nuevos adelantos en sus aulas y han ido adaptando sus materias, fueran las que fueran.
¡Cuántos profesores llevaban al colegio su propio reproductor de DVD!
¡Cuántos profesores montaron la primera aula de informática!
¡Cuántos crearon las primeras cuentas de correo y publicaron la primera página web del colegio!
¡Cuántos han tenido que instalar un proyector o una pizarra digital!
Pues bien, durante todos estos años estos profesores se han ido formando en lo que ahora se conoce como las TIC y no han tenido ningún reconocimiento por parte de la administración.
Ahora, los conocimientos y la experiencia están allí, y la BRECHA DIGITAL entre unos educadores y otros es abismal.