
El año pasado asistí a unas conferencias en las que dijeron la cantidad de pizarras digitales instaladas en el Reino Unido (200.000 unidades) y luego dijeron la cifra de España (700 unidades). ¡Esto sí que es brecha digital!
Las diferencias entre estos dos países no acaban aquí. En el Reino Unido todas las pizarras fueron instaladas por el gobierno central para mejorar el sistema educativo y además se formó al profesorado de manera homogénea.
En cambio en España, unas fueron instaladas por gobiernos autonómicos, otras directamente por los propios centros, otras por fundaciones, etc... Y con cada una de estas dotaciones se impartía (o no) un curso de formación: cada uno a su manera.
Esto demuestra que en España todavía no disponemos de un perfil claro de profesor con conocimientos TIC. Es más, en España el sistema educativo central todavía no tiene perfilado un modelo TIC para aplicar a centros educativos, a profesores y a programas de formación.

